CUENCAS DE ANGUSTIA
La tarea mítica de la poesía es hacer real la existencia, y Juan Carlos Piñeyro lo logra de manera extrema, poniendo a circular imágenes que son como seres tumbados en el centro de la página vacía, donde la naturaleza es la forma exterior de los sentidos y la faena es una lucha de igual a igual con la palabra. Cada poema, tan breve como exacto, estrecha los vínculos entre lo que ocurre y la sintaxis más adecuada en que plasmarlo.
Las exquisitas imágenes de Irupé Cotrone narran otra historia al mismo tiempo que es la misma exactamente: vestigios de humanidad en cuartos vacíos como celdas, alas de insectos como antiguos mapas de mundos inventados, naturaleza azotándose a sí misma en variaciones de sepia. La forma misma de la desolación al margen de las líneas del lenguaje. Y así como al pasar, en un rincón, una mariposa insumisa que nos hace notar conatos de vida en el extremo más tenue de una rama.
FERNANDO BERMÚDEZ
EL BLANCO DE LA PÁGINA
No del vacío,
color
inabordable
de la escritura
labrada
en el borde
de las cicatrices,
torrente
de angustia
errante
en las venas,
y aullido
el anclaje
en el pecho
del amigo
tumbado
en el centro
de la página
vacía
EN OTRAS LLAMAS ARDO EN OTRAS LLAMAS NAVEGO
Hace cinco siglos Hernán Cortés con un puñado de aventureros y un sinnúmero de aliados nativos tomó por asalto Tenochtitlán; la saña y ambición de los guerreros medievales no dejaron piedra sobre piedra de la ciudad que los había maravillado.
El presente poemario es tanto un recordatorio del genocidio que padecieron indígenas y africanos en el Nuevo Mundo como un reconocimiento a la resistencia de los pueblos que hoy luchan por preservar su identidad. Asimismo, pretende ser una señal de alerta ante el avance de los defensores de sistemas autoritarios que propagan renovados anhelos imperiales.
EL EXTRAÑO ENTRE NOSOTROS
En los filos de la inseguridad, tan fácil
temer al extranjero, esa otredad
diferente imposible de comprender, tan fácil
hallarla culpable de todos los males, clamar
por la ley y el orden, los Principios Nuestros,
el Bien de Todos, tan simple
repudiarla con un nosotros negando
la compleja pluralidad de nuestra inestable
existencia, tan simple traficar
con el miedo, exigir
mano dura al mandamás de turno, condenar
con antelación y alevosía al extraño
que vive entre nosotros.
SIETE OLIVAS NEGRAS
En esta nueva edición bilingüe de Hojas de Poesía, Siete olivas negras y otras impenitencias desenmascara una sociedad que pierde “su humana pertenencia” y nos vuelve testigos impasibles de la violencia cotidiana contra marginados y desposeídos. Pero en lugar de distraerse en el desaliento, la voz del yo poético se arma de fragmentos y fragua antídotos contra los heraldos del odio y la xenofobia.
FERNANDO BERMÚDEZ
RAÍCES
El mar a la vuelta de la esquina, la canchita
donde aprendiste a jugar al fútbol, las ferias,
la redoblona, el truco, los vecinos, la gente sencilla
que pasea con el termo y el mate
por las tardecitas, el boliche donde apagaste
el último cigarrillo…
Los que el odio expulsó, los que fueron
enterrados entre Uruguay y Argentina,
los que volvieron al perfume de los viejos
eucaliptos, y los que no han dejado
de oír el pregón del canillita.
A todo y a todos los llevas contigo.
No obstante, si tuvieras raíces estarían
en el marginado y el desposeído:
nunca has sido más que un extraño
sin bandera y sin escudo.
MEMORIA DE LOS ANDES
Mi interés por la alteridad indígena surgió leyendo El mundo es ancho y ajeno. Ciro Alegría me dejó en las orillas de Los ríos profundos y José María Arguedas me introdujo en los cantares de Manuel Scorza. Así viajé, con Garabombo el invisible en la mochila al altiplano andino.
Nacido como soy en una sociedad que se consideraba un enclave europeo en América del Sur y en la que muchos de mis coterráneos se enorgullecen de vivir en un país sin indios, me topé, entonces, con la América india donde fui testigo del racismo secular denunciado por indigenistas e indianistas y también por intelectuales de variados ámbitos ideológicos.
Memoria de los Andes recoge 52 textos inéditos junto con nuevas versiones de los 30 poemas en prosa aparecidos en Vertientes (2002). En su origen ellos no tuvieron otra ambición que reflejar una experiencia de vida en la que me sentí hermanado con los “invisibles” representados en las novelas de Scorza.
JCP
EN LA CORONA DEL HUAYNA PICCHU
Un estrecho túnel conduce
a la enorme corona del Huayna Picchu.
El aire es el aire leve y denso
de las nubes que besan el granito.
A mis pies, un hilo de espuma
en cascada y el remoto rumor
del Urubamba. A lo lejos, crestas
solitarias vestidas con plumones
y mantas invernales. Y la ciudad
inkásika extendida en la cumbre
de la vieja montaña: ala nunca
aprisionada por la avarienta
mirada del barbado invasor.
BAJO LOS DESTELLOS DE AURVANDEL
Esta cuarta edición de Hojas de Poesía reúne poemas de épocas diferentes, pero todos escritos en tierra nórdica, y por ello Bajo los destellos de Aurvandel, o sea, bajo los mismos destellos del sureño lucero del alba –según una interpretación anglosajona de la mitología escandinava.
El poemario recrea episodios de la vida cotidiana que si bien a veces ocupan los titulares de la prensa suelen evitarse en la historiografía oficial. Como todo texto literario, estas poesías manifiestan una determinada visión de mundo, y aunque no pretendan ser protestatarias, lejos están de ser neutrales ante la realidad donde fueron creadas. De ahí el subtítulo: “Poesía contaminada”.
PARA VOLVER A LA VIDA
Con amanecer luctuoso
se presentó el octubre tardío,
y yo salí por salir, salí
a pesar de la helada
y de este hoy donde aseguran
que el humano consumiendo
plenamente se realiza.
Salí
para airear pesadillas
y tenderlas bajo la lluvia,
para imaginarme
el horizonte detrás de la borrasca,
para saludar al vecino
y darle un beso a mi amada.
Salí aunque ya no sepa
hacia dónde
se ha marchado la ternura,
adónde la empatía
cuando han convertido en amenaza
a quien necesita ayuda.
Salí por salir, salí
porque el perseguido
que aun habita en mí
exige total
y completa rebeldía,
sencillamente salí
para volver a la vida
y resistir el aliento letal
de la apatía.
ANTES DE ENCONTRAR SU MIRADA
La mayoría de los poemas de Antes de encontrar su mirada los escribí primero en castellano. Y aunque solo en contadas ocasiones me he sentido libre fuera de mi lengua materna como para expresarme en un lenguaje poético, me atreví a trasladarlos al idioma que he adoptado desde hace ya muchos años para ofrecerlos en esta edición bilingüe.
Si la voz poética evita naufragar en el intento por llegar a la otra orilla, tal vez este poemario logre mostrar que es fructífero tender puentes sobre abismos idiomáticos y diferencias culturales.
En un tiempo donde las mentiras se repiten hasta volverse verdades y la vida cotidiana se halla sitiada por una ficción distópica, yo quisiera creer que la poesía –la poesía que no se doblega ante demagogos ni poderes despóticos-, podría abrir brechas en las sombras que se ciernen sobre el horizonte esparciendo, espero, semillas de empática claridad. Por ello guardo una secreta esperanza: que estas hojas sueltas, pese a sus limitaciones, alienten el encuentro con la alteridad diferente.
JCP
LEVE PARPADEO
En la tenue luz
del alba
el peñascal suspende
la línea del horizonte,
revela
un instante de porvenir
donde con ella va
el que fui
y habré de ser:
leve parpadeo
diseminado
en la espiral abierta
de un compartido existir.
DESIGUALES ABISMOS
Juan Carlos Piñeyro llegó a Suecia en 1977. Las adversidades y la alienación del exilio han sido representadas en su clásico contemporáneo La máquina escindida. En Desiguales abismos el tema del exilio no desaparece pero se completa.
El poeta evoca grávidos recuerdos del Uruguay de su niñez y juventud, “un mundo para siempre desvanecido”. También dirige la mirada hacia el paisaje actual sueco –Gotland y la Costa Oeste entre otros– y los impregna con la visión de alguien que ha dejado la idea de encontrar un hogar.
ULF ERIKSSON
BAJO LA CABELLERA VERDE
Bajo la cabellera verde
de los arrecifes me cedió
el mar en un instante
su pulso milenario
sostenido en los helechos.
Lo he recogido
solo para entregárselo,
solo para ella,
anillo construido
con el polvo aún cálido
de las estrellas.
LA NAVE DE RESCATE
Este poemario representa una crisis existencial que bien puede ser la de un desterrado pero también la de quienes experimentamos en nuestro propio medio la precaria seguridad que nos brinda la sociedad actual.Pese al aislamiento y la enajenación, el yo poético trata de asumir una cotidianidad donde sea posible recuperar la hoja en blanco y armar letra a letra una nave de rescate.
LA NAVE DE RESCATE
Despertar con un rumor en la nuca, llevarlo
a la ventana, bajar con él por las escaleras,
caminar hasta el metro, sin lograr apaciguarlo
entrar en el aula mordiendo una manzana,
sentir las ráfagas, la neblina, el inabarcable
vacío en el cuaderno
y el rumor continuo de un mar
que mantiene a flote aunque el horizonte
se haya tragado al viejo limonero,
el barrio, el padre, la madre, el hermano
y del alma, al compañero.
LA MÁQUINA ESCINDIDA
Esta edición de La máquina escindida reúne las tres partes editadas entre 1983 y 1990. Son poemas compuestos cuando la poesía en el exilio posibilitó espacios de encuentro y creación. Poesía contra el olvido pero quizás aun más, contra los muros que alzan, en todo tiempo y lugar, las injusticias, la xenofobia y el sectarismo.
Editorial Nordan
REGRESO A NOVIEMBRE
He almorzado tiza en la misma
mesa donde estudio donde
acudo cada día he almorzado
consonantes con dátiles de Turquía
a hurtadillas noviembre
ensombrece los segundos
al abrir la ventana ha dejado
su aliento helado en mi rostro
noviembre opaco y tenebroso
inasible como la sombra
que ahora ausculta médanos y recoge
piñas contra el Atlántico
sin oleaje, en la temprana tarde
me he dejado morir sin
horizonte me he dejado
morir, pero de la muerte
he regresado a este noviembre
a mi propia, a mi otra existencia
sintiendo el bullir de la sangre
fugaz e intenso como un orgasmo.
ANDANZAS
Estamos en un Gotland ya captado y hecho espíritu donde el yo lírico se distancia de sí mimo y se ve como extraño. Para lograrlo, Piñeyro no se contenta con la pura mención de los atributos naturales y culturales de la bella isla, quiere ir más allá y los envuelve en una temporalidad muy personal que, a pesar de la alusiones a nuestro presente, únicamente es posible en el poema. Es este elemento el que acentúa y ahonda el lirismo de sus versos, al tiempo que le permite unir en un solo instante el Báltico de las raucas y de los lirios, con la orilla uruguaya del Atlántico.
SERGIO INFANTE
XXII
de un extremo a otro de la playa
de un extremo a otro de la vida
tensión entre dos puntos, distancia
entre triviales acontecimientos:
mi pulso sobre la piedra caliza
y el asomar de toninas
más allá del banco de arena, en otro
extremo de la vida, en otro
punto desigual de nuestra existencia
VERTIENTES
Orladas por la hermosa y elevada geografía de un continente en pugna con su historia, surgen de la pluma del autor estas vertientes terrenales y plenas de esperanza que nos permiten acompañarlo en su viaje -al tiempo que observador, creador.
Editorial Heterogénesis
ORILLAS DEL URUBAMBA
Recodo en las alturas, aldea junto
a la vía férrea, a orillas del Vilcanota,
al que también llaman Urubamba
y baja desde las cumbres
para bañar los valles perdiéndose
en la Amazonia. En Aguas Calientes
su canto resuena en quebradas
pobladas de Apus y leyendas. Y acompaña
mi andar por la memoria de los Andes.
DONDE NO HAY ÁNGELES
Para mí, los textos de Donde no hay ángeles son círculos abiertos. Pasan del uno al otro como si constituyeran un solo extenso poema. Con gusto se continúa la lectura porque los poemas nos estimulan de la misma manera que lo hace la música.
KÄRSTIN HÖGBOM JOHANSSON (Karavan)
Un estilo severamente falto de artificios y la confianza en la solidez de cada palabra mantienen viva su voz. A través de pequeños movimientos Piñeyro llega más allá de las verdades que suelen formularse unívocas. Forma y voz recogen una de la otra el poder de conmovernos.
ULF ERIKSSON (Göteborg Posten)
X
entre cascada de luces por el sendero nevado
te horada lo efímero cuando
diciembre tendido en el lago rescata
una chispa encendida en la niñez
en multitud de imágenes, desdoblada
en la ceremonia del día, tu mirada
y solo tuya la elección cotidiana de ser
a las cuatro de la tarde, a las cuatro
y un segundo, de la tarde
ESQUIZOFONÍA
constituye la tercera parte de La máquina escindida en versión bilingüe.
.
Parecería evidente que La máquina escindida —que se destaca por sus poemas cargados de imágenes con raíces en la producción latinoamericana y española—, sea en parte el alma escindida de un exiliado. Sin embargo, la poesía de Piñeyro no es ningún informe sobre el destino de una persona, ni siquiera la representación del desarrollo interior de un individuo identificable. El “tú” que aparece en los poemas seguramente toma rasgos del autor o de otros que viven en un exilio más o menos obligado, pero expresa también la alienación y la escisión que todos compartimos por el solo hecho de vivir en el mundo en que vivimos. ¿Quién podría ilustrar esto mejor que un inquieto y agudo poeta escindido entre dos culturas?
TOM HEDLUND (Svenska Dagbladet)
XVI
contra los márgenes de lo posible
en un guiño cómplice se prepara
poco a poco tu cuerpo: estímulo
para una sonrisa mordida
en los nacimientos del invierno
para qué si no fuese pájaro el dolor
sed los desgarramientos,
fuese luz el temblor del deseo
la incesante precariedad
del amor y los encuentros?
afuera el agitado devenir
trenes fugaces atrapados
en la armonía siniestra de los relojes,
divertimiento en zona
hurtada a la inocencia
afuera no se oye sino el ritmo programado, embriones
de una realidad destructora de sueños
LA MÁQUINA ESCINDIDA (II)
El presente libro, segunda parte de La máquina escindida nos hace volver a sentir que quizás lo más importante de Carlos Piñeyro es su insatisfacción, su anhelo permanente de un mundo donde la poesía afinque en la vida misma. Donde lo producido no se consuma en soledad, sino que la poesía surja en el goce mismo de vivir.
Editorial Nordan
LA BESTIA LA HUMANA
la bestia la humana
se contagia de alrededores
generosa en raíces, sedienta
se niega a vivir morir sola
y en pretiles o refugios anda
perfumada la bestia de ceibo
tierna en mirar deslumbrado
y en soledades atenta
que la tarea es avaro pan
mas necesaria residencia
para ella, la humana
que ensaya plurales
en el sexo y en el pensamiento.
LA MÁQUINA ESCINDIDA (I)
Un remolino de emociones, el dolor vibrante y la ira contenida que caracterizan sus poemas no deja a nadie indiferente.
OLAV WISTRÖM (Stockholms Tidningen)
Los poemas constituyen un lugar donde el yo poético se encuentra con los que ha tenido que abandonar o con los que comparte el sustento del exiliado.
En la nieve se inscriben memoria y sueños. Mejor no podría usarse el invierno sueco.
MAGNUS RINGGREN (Aftonbladet)
Nos encontramos ante un poeta discreto, sin pretensiones de expresar síntesis relampagueantes o verdades universales. Escribe en forma concisa, confidencial y con pocas imágenes pero no muestra ninguna duda acerca del potencial poético de la palabra. La Palabra en sí se convierte en la residencia de lo genuinamente humano en medio de la barbarie, y el exiliado la ennoblece en la rica tradición romántica para que sea depósito de la memoria y promesa de futuro después de las catástrofes y la derrota.
ANDERS CULLHED (Expressen)























